Una propuesta de matrimonio realizada en un centro comercial de Santo Domingo se ha convertido en un fenómeno viral que ha despertado emoción colectiva y conversación nacional. El momento fue comentado incluso en televisión internacional, con referencias del icónico Don Francisco, quien resaltó el valor simbólico y emocional de las propuestas de amor auténticas. El video muestra a un joven de origen venezolano llegar acompañado de amigos a la heladería donde trabaja su novia y, entre sorpresa y aplausos, pedirle matrimonio ante clientes y curiosos.
La grabación, captada por un amigo del novio, se difundió rápidamente en redes sociales y transformó un gesto íntimo en un acontecimiento público. La historia fue amplificada por el comunicador Oliver Valera, conocido como “El Bully”, figura influyente en radio y plataformas digitales en Nueva York y República Dominicana. A partir de su difusión, la llamada “Boda del Pueblo” se convirtió en tendencia, despertando una ola de apoyo, comentarios emotivos y deseos de participar en la celebración de una pareja que representa el amor sencillo y genuino.
El entusiasmo alcanzó también al ámbito artístico. El merenguero Héctor Acosta, “El Torito”, expresó públicamente su disposición a amenizar gratuitamente la boda, sumándose al respaldo popular que rodea a la pareja. El gesto fue recibido con entusiasmo y reforzó la narrativa de una celebración construida desde la solidaridad y el afecto colectivo. Así, lo que comenzó como una declaración romántica terminó consolidándose como un símbolo social, recordando que, en medio de la cotidianidad, el amor aún tiene la capacidad de unir comunidades enteras y generar esperanza compartida.