La violencia que por años ha acechado a intérpretes del género regional ha llevado a varios artistas a buscar medidas de protección poco convencionales. Cantantes como Eduardo Ortiz, Javier Rosas, Alfredo Olivas y El Coyote han sobrevivido a atentados, alimentando el temor dentro del gremio. Este contexto impulsó una tendencia creciente: el uso de ropa blindada diseñada para proteger sin sacrificar movilidad ni discreción, especialmente durante presentaciones públicas y giras.

Detrás de esta línea especializada se encuentra el colombiano Miguel Caballero, pionero en la fabricación de prendas con sistemas balísticos integrados. Su empresa, con más de 25 años en el mercado, produce y comercializa vestimenta de protección personal capaz de resistir impactos de armas cortas. Los precios, según el tipo de prenda y nivel de protección, oscilan entre 300 y 1,900 dólares. Entre los artículos más solicitados destaca la Armor T-Shirt, una camiseta tipo esqueleto, liviana y flexible, que pesa alrededor de 800 gramos y permite libertad de movimiento sin llamar la atención.

Estas prendas no solo han sido utilizadas por artistas del regional mexicano y otros géneros populares en Latinoamérica, sino también por figuras internacionales. Actores de Hollywood como Steven Seagal y exmandatarios como Hugo Chávez, Rafael Correa y Mauricio Funes han portado estos diseños. Las pruebas balísticas muestran paneles capaces de detener múltiples impactos sin perforación. Para muchos artistas, más que una moda, la ropa blindada representa tranquilidad y una herramienta para seguir trabajando en escenarios donde el riesgo es una realidad constante.