En el sector Los Rieles, en la Provincia Duarte, la situación se mantiene estable pese a los aguaceros registrados en las últimas horas. La entrada de la comunidad luce tranquila, seca y sin señales de afectación, mientras el Río Yuna, que colinda con la zona y la convierte en un punto vulnerable, no ha presentado crecidas ni estragos hasta el momento. De acuerdo con las autoridades, la provincia permanece en alerta amarilla, razón por la cual no se han ordenado evacuaciones obligatorias.

Durante un recorrido por el sector, residentes confirmaron que decidieron permanecer en sus hogares durante la noche, a pesar del riesgo potencial. Argentina Morán, vecina del lugar, aseguró no sentir temor ante una eventual crecida del río, afirmando que está acostumbrada a este tipo de situaciones. Sin embargo, otros comunitarios, como Vicente Gallet, reconocieron que abandonar la zona a tiempo sería la decisión más prudente si las condiciones empeoran. Gallet, quien padece una limitación visual, explicó que, aunque permanecen atentos, acudirían a un refugio si las autoridades lo indican o si el peligro se vuelve inminente.

El testimonio de estos residentes evidencia la vulnerabilidad de personas de edad avanzada y con condiciones físicas especiales, que serían las más afectadas en caso de una emergencia repentina. No obstante, los vientos registrados hasta ahora han sido moderados, más propios de una tormenta que de un fenómeno de mayor intensidad. La Defensa Civil mantiene el monitoreo constante del afluente y de las comunidades cercanas, reiterando que cualquier cambio en el nivel de alerta será comunicado oportunamente. Las autoridades insistieron en que la prevención y la disposición a evacuar a tiempo son claves para evitar situaciones lamentables, mientras continúan las labores de vigilancia en toda la provincia.