En una entrevista profundamente emotiva transmitida en el programa Buena Noche, conducido por Nelson Javier, los familiares de Emely Peguero ofrecieron uno de los testimonios más crudos desde que estalló el caso. Entre lágrimas, silencios y recuerdos fragmentados, la familia reconstruyó los últimos días de la adolescente, señalando contradicciones, omisiones y actitudes que hoy consideran claves para entender la magnitud del crimen. La entrevista se convirtió en un documento humano que reflejó no solo el dolor, sino también la indignación de una familia que exige justicia plena.

La madre de Emely relató que su hija salió de casa el miércoles alrededor de las 8:30 de la mañana y que ese mismo día el joven Marlon Martínez regresó solo, sin ofrecer explicaciones claras. Aseguró que nunca fue informada del embarazo de cinco meses de su hija y que se enteró de manera abrupta, cuando la joven fue llevada sin su consentimiento a realizarse análisis médicos. Según su testimonio, desde ese momento percibió un ambiente de presión, confusión y promesas materiales que rechazó de inmediato, afirmando que nunca negoció la dignidad ni la vida de su hija.

Por su parte, el padre y otros familiares expresaron su convicción de que a Emely se le intentó practicar un aborto que salió mal, versión que, aunque forma parte de su apreciación personal, refleja la desconfianza hacia las acciones de Marlin Martínez y su hijo. Relataron episodios de nerviosismo, cambios de versiones y la presencia temprana de abogados antes incluso de que se denunciara formalmente la desaparición. La familia destacó que el caso es seguido de cerca por la Procuraduría General de la República y exigió que todos los responsables, directos o indirectos, enfrenten las consecuencias legales. La entrevista cerró con un mensaje contundente: la verdad debe salir a la luz, sin privilegios ni silencios.