Las autoridades informaron que la logística de rescate y asistencia para familias en zonas vulnerables de Santo Domingo Norte se desarrolló sin contratiempos, como parte de las medidas preventivas ante posibles inundaciones. De acuerdo con datos ofrecidos junto al alcalde René Polanco, unas 130 familias fueron desplazadas de manera preventiva y se refugiaron en casas de parientes y amigos. Las autoridades destacaron la respuesta ciudadana, señalando que entre un 90 % y 95 % de los desplazamientos se realizaron de forma voluntaria tras los llamados oficiales.
En el Distrito Nacional, la situación mostró matices distintos. Aunque las autoridades recomendaron a residentes cercanos a las riberas del Río Ozama trasladarse a albergues habilitados, varias familias se negaron y permanecieron en sus viviendas por temor a robos y pérdidas materiales. “No se puede dejar la casa sola”, expresó una residente, reflejando la preocupación de sectores empobrecidos que dependen de sus pertenencias para subsistir. Pese a ello, los organismos de protección civil mantuvieron vigilancia constante y reiteraron las recomendaciones de seguridad.
En el sector La Ciénaga, 34 familias fueron trasladadas a la funeraria municipal en condición de albergados. Desde allí, reclamaron al Gobierno una reubicación definitiva, alegando que llevan más de una década viviendo en zonas de alto riesgo sin soluciones estructurales. Hasta el momento, tanto en el Distrito Nacional como en Santo Domingo Norte, los afluentes se mantienen en niveles normales y no se han reportado inundaciones. Durante la mañana solo se registraron lluvias ligeras. Las autoridades aseguraron que continuarán el monitoreo permanente y la coordinación interinstitucional para responder de inmediato ante cualquier eventualidad.