El psiquiatra Secundino Palacios describió como un “desorden neuro-bioquímico-cerebral” el cuadro que observa en el sacerdote retirado vinculado al asesinato de un menor, quien habría intentado quitarse la vida tras conocerse su presunta implicación. El religioso fue trasladado a un centro de salud privado con heridas en varios dedos de las manos.
Según Palacios, el comportamiento del imputado podría estar asociado a carencias afectivas, emocionales y materiales, además de traumas acumulados. El especialista incluso planteó que no se puede descartar que el acusado haya sido víctima de abuso en algún momento de su vida, citando patrones estadísticos entre maltrato sufrido y conductas violentas posteriores.
El sacerdote, identificado en el reporte como Vilta Veras Durán, fue llevado al hospital El Almirante, en Santo Domingo Oeste, para curarle lesiones en los dedos. Palacios sostuvo que el imputado requiere atención psiquiátrica y expresó disposición a colaborar en el proceso.