La muerte del coronel del Ejército Sánchez Ortiz, hallado sin vida en una cabaña, es investigada sin indicios visibles de violencia, según reportes preliminares. Las autoridades manejan la hipótesis de un infarto asociado al consumo de un estimulante sexual.
De acuerdo con el comunicador Fausto Vázquez, el cuerpo no presenta signos de forcejeo ni heridas externas. El medicamento habría sido ingerido poco antes del fallecimiento, lo que refuerza la línea de investigación médica como causa principal del deceso.
La joven que acompañaba al oficial se encuentra detenida para fines de investigación. El caso ha reavivado la preocupación pública por el uso indiscriminado de estimulantes sexuales y sus riesgos para la salud.