La niña Laila Mariel Taveras ofreció una entrevista memorable en Chévere Night, donde presentó un monólogo que conmovió por su madurez interpretativa. Con apenas ocho años, demostró dominio escénico, sensibilidad emocional y una comprensión profunda del texto.
Durante la conversación, explicó su proceso actoral, basado en el estudio literal del guion y la conexión emocional con cada palabra. Guiada por su profesora y el acompañamiento constante de su madre, Laila construye personajes desde la intuición y la verdad emocional.
Su proyección artística abarca actuación, presentación y otras disciplinas del arte, aunque deja claro que su fortaleza principal es la interpretación. La entrevista confirmó la presencia de un talento precoz con una vocación clara y un futuro prometedor.