En el programa radial Buscando Sonido, se comentaron historias inusuales que captaron la atención del público. Una de ellas fue la del artista conceptual polaco Roman Opałka, quien dedicó más de cinco décadas de su vida a pintar una secuencia numérica continua, iniciada en 1965, como representación simbólica del paso del tiempo.

Durante el espacio se destacó que el valor de la obra no radica en lo monetario, sino en el tiempo invertido y el concepto artístico detrás del proyecto, considerado por muchos como una de las expresiones más radicales del arte contemporáneo. La pieza, más que un cuadro tradicional, es vista como un registro existencial.

El segmento también abordó otras curiosidades virales, como el caso de una activista que simula su muerte en lugares turísticos para protestar contra la cultura del selfie, así como la tendencia gastronómica de restaurantes que incluyen insectos en sus menús por su alto valor proteico. Historias que, aunque excéntricas, reflejan nuevas formas de expresión y protesta en la era digital.