En el programa radial Buscando Sonido, conducido por Robert Sánchez, se comentó la intención del ex esposo de Francisca Lachapel de demandarla para que deje de utilizar su apellido. El tema generó debate inmediato, al tratarse de un nombre que el público identifica desde hace años con la exreina de Nuestra Belleza Latina.

Durante el análisis, los panelistas coincidieron en que “Lachapel” ya funciona como una marca personal y profesional consolidada, asociada a la imagen pública, la carrera mediática y el posicionamiento internacional de Francisca. Señalaron que, más allá del vínculo matrimonial ya disuelto, el apellido trasciende lo legal y se convierte en un elemento comercial y de reconocimiento.

En el espacio también se planteó que la posible acción legal podría estar motivada por resentimientos personales no superados tras la separación. La conversación concluyó destacando que, en la práctica mediática, el nombre de Francisca Lachapel ya es una identidad propia difícil de desvincular del personaje público que ella representa.