En el programa Boca de Piano Show fue presentado un sketch humorístico centrado en una parodia del personaje Pablo Emilio Escobar, interpretado en clave exagerada y satírica. El segmento se desarrolló como una llamada telefónica cargada de ironía, improvisación y lenguaje coloquial.

Durante la escena, el humorista utilizó referencias absurdas, amenazas caricaturescas y situaciones caóticas para provocar la risa del público. El personaje fue retratado como una figura desbordada, envuelta en conflictos triviales, contradicciones y órdenes sin sentido, alejadas de cualquier representación histórica formal.

El sketch apeló al humor irreverente característico del programa, generando reacciones divididas entre quienes valoran la exageración como recurso cómico y quienes cuestionan el uso de figuras polémicas para entretenimiento. La parodia se mantuvo dentro del tono burlesco habitual del espacio televisivo.