SANTO DOMINGO. El Primer Tribunal Colegiado del Distrito Nacional continuará el lunes escuchando a los testigos que la Fiscalía del Distrito Nacional aporta al juicio de fondo seguido a Blas Peralta y otras tres personas por la muerte del exrector de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD).


La audiencia fue recesada este martes, luego de que el Ministerio Público concluyera la presentación de pruebas documentales y audiovisuales, entre ellas las interceptaciones telefónicas en donde hay conversaciones del excoronel Rafael Herrera Peña con Geraldo Bautista, de Blas Peralta con su abogado, y de Herrera Peña con Peralta.


Uno de los agentes que analizó e interceptó los teléfonos aclaró que la conversación entre Blas Peralta y el excoronel, en donde el primero le dijo que disparó con la pistola que tenía en mano, fue en persona, pero que se logró grabar, debido a que la línea había quedado abierta.


El primer testigo en declarar en el tribunal fue Edward Montás, quien había discutido, empujado o golpeado, a Peralta durante un incidente, luego de una reunión política en la que medió Mateo Aquino Febrillet.


La víctima y testigo del hecho dijo que vio a Blas con la pistola en sus manos, luego de que los persiguiera por la avenida Anacaona, y que una vez vio el arma bajó la cabeza, y es entonces cuando escucha las detonaciones, y se dan cuenta de que él, Rosa Mañaná Ramírez y Mateo Aquino están heridos.


Esa versión fue corroborada por el chofer del exrector de la UADS, Joel Soriano Ramírez, quien, además, relató que la víctima, antes de morir, le dijo que estaba muriendo e inmediatamente se desmayó.


Montás, Ángel Rafael Salazar, coordinador en la provincia San Cristóbal de la campaña electoral del Partido Revolucionario Moderno (PRM), y José del Carmen Oviedo, de la dirección del PRM, describieron que al retirarse Aquino Febrillet, una vez concluida la reunión, Peralta cuestionó a Edward Montás por unas supuestas amenazas de muerte a un seguidor suyo.


Del Carmen Oviedo declaró que luego de ocurridos los hechos, Blas regresó al restaurante El Lago, y que luego se marchó, pero señaló que él desconocía que este había perseguido a Montás.




Una relación coyuntural