Durante la entrevista en Énfasis, Francina Hungría profundizó en su núcleo familiar y en las dinámicas emocionales que marcaron su proceso tras la pérdida de la vista. Describió la estrecha relación con su padre y con su tío, figura casi paterna, destacando vínculos intensos, territoriales y profundamente afectivos.
Hungría contrastó la forma en que sus padres enfrentaron la adversidad: un padre sostenido en la fe y el optimismo, y una madre que atravesó un duelo más largo y doloroso. Relató cómo su propia capacidad de adaptación chocaba, al inicio, con el sufrimiento materno.
Con el tiempo, explicó, la exposición pública de su testimonio ayudó a su madre a asimilar la realidad. La ingeniera subrayó que la fe, la familia y la palabra compartida se convirtieron en pilares para transformar el dolor en propósito.