En Énfasis, Francina Hungría respondió con honestidad a la pregunta sobre si utilizaría una tecnología capaz de devolverle la vista. Reconoció que la curiosidad de volver a verse en un espejo existe, aunque afirmó sentirse en paz con su realidad actual.

La ingeniera explicó que, en sus sueños, casi siempre se ve a sí misma con visión, aun siendo consciente de su ceguera. Señaló que solo recientemente experimentó, por primera vez, un sueño desde la condición de no ver, lo que la sorprendió profundamente.

Hungría concluyó que su experiencia demuestra cómo la mente conserva recuerdos sensoriales y cómo la aceptación no elimina el deseo humano, sino que lo integra sin resentimiento ni angustia.