ElectrocuadosSANTO DOMINGO. No son solo apagones, cuyas consecuencias hacen mella en la prosperidad económica. La problemática de la energía eléctrica en República Dominicana incluye la gravedad de la inseguridad pública que ha causado la muerte a más de 2 mil ciudadanos en la última década.


Según las estadísticas, 2,015 personas han fallecido en diez años, la mayor parte por contacto con el tendido eléctrico (74 por ciento), que en muchas ocasiones están en alturas inadecuadas para la seguridad ciudadana, y por electrodomésticos (34 por ciento), el restante porcentaje corresponden a los electrocutados por “otros” tipos de descargas con la energía.


La mayoría de las víctimas, niños que juegan en azotea o en las aceras y vehículos cuyos conductores no lograron evadir el peligro en las calles y, en otros casos, ciudadanos que osaron levantar los cables para poder transitar o realizar conexiones, por falta de electricidad, sin tener las protecciones de seguridad ni los conocimientos para hacerla.


No obstante, las cifras de los decesos han ido bajando en los últimos años, según reportes de la Oficina Nacional de Estadística (ONE), que incluye como fuente la Policía Nacional.


El pasado año 2015, los muertos fueron 160, de los cuales 129 hicieron contactos con el tendido eléctrico; en el 2014, se produjeron 175, de los cuales 121 fueron por cables y 23 por electrodomésticos.


En el 2013, se contabilizó 203 víctimas, 170 por cables y 26 por electrodomésticos. En los últimos diez años que reporta la ONE, el año más mortal es el 2007 con 245 fallecidos, 168 por contacto con cables y 37 por electrodomésticos.


Solo de enero a julio de este 2016, 86 personas murieron por la electricidad, según las estadísticas del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF) y las publicaciones en los diarios de los casos que da a conocer la Policía Nacional.


INACIF suministró los casos de los primeros seis meses de este año que, según ese reporte, ascienden a 70. En ese período, en detalles solo presenta los ocurridos en el Gran Santo Domingo, con 34 muertes, 22 de ellas por el tendido eléctrico para un 64.7%.


Al sumarle los publicados en los diarios en el mes de julio, que son 16, alcanzan las 86 víctimas fatales en los primeros siete meses.


De las 16 que ocurrieron en julio, 13 fueron por contacto con cables, para un 81 por ciento de ese total de decesos en solo un mes, incluido cinco fallecidos que viajaban en una guagua de pasajeros, en la carretera Nagua-Samaná, y que, según la Autoridad Metropolitana Transporte, el retrovisor del vehículo hizo contacto con el tendido eléctrico, lo que provocó que se incendiara.


Empresas eléctricas deben resarcir


El artículo 126 de la Ley 186-07 que modifica la Ley General de Electricidad 125-01, establece que “los generadores, la Empresa de Transmisión, distribuidores, comercializadores, autos productores, cogeneradores y los usuarios no regulados serán responsables por las faltas tipificadas” como “muy graves” en el “el incumplimiento de las condiciones, requisitos y normas aplicables a la seguridad de las instalaciones de los servicios que se presten a los usuarios de acuerdo a la normativa vigente, de manera que se pongan en peligro manifiesto a las personas”.


Diario Libre trató, sin éxito, de conseguir casos de demandas de usuarios o familiares de víctimas por electrocución que hayan llegado a las empresas eléctricas y, por ende, resarcidas.


La distribuidora de EdeEste respondió que es un “asunto delicado” por lo que trataría de facilitarnos las informaciones que, finalmente, no concedió. Sugirió buscar en los fallos de los tribunales sobre esos casos. Edesur tampoco respondió a la solicitud.


La Superintendencia de Electricidad informó que en este 2016 no ha recibido demanda por usuarios víctimas por la inseguridad de las redes eléctricas y quedó pendiente de ofrecer los casos que le llegaron en el 2015.


Dos casos de demanda que no han prosperado


Los esposos Nilda Sarante Ureña y René Francisco Guzmán interpusieron una demanda a Edesur por los daños en la salud y económicos que sufrieron después que René se electrocutara en el 2013 por un alto voltaje que había en el sector de Cristo Rey, en donde viven. Tienen audiencia el próximo mes.





René permaneció nueve días en coma y, aunque afortunadamente vive, está pagando aún casi un millón de pesos que Nilda debió buscar prestado para pagar los gastos médicos que ascendieron a 2 millones. El seguro cubrió un millón, según cuenta Sarante Ureña.


También, los padres de Joel Delgadillo, un niño de 12 años, que falleció al hacer contacto con un cable de alta tensión el pasado año al subir a la azotea de su residencia a jugar con su perro, en el sector de Villas Agrícolas, dicen que esperan la próxima audiencia de la demanda que interpusieron en contra de la Empresa de Transmisión Eléctrica Dominicana.


En una visita a su humilde residencia, Elizabeth Delgadillo mostró sus facturas al día en el pago del servicio de energía eléctrica, de entre RD$750, poco más y a veces pocos menos. Se quejó de que a pesar de que muchos residentes del barrio poseen contadores no se le dé mantenimiento a las redes para evitar que esos accidentes ocurran.




Desliga a empresas


El exsuperintendente de Electricidad, George Reinoso, asegura que los altos voltajes en menos del 1% han ocurrido por un problema del sistema eléctrico que implique la responsabilidad de las empresas de distribución y de transmisión.


Afirma que regularmente ocurren porque en las conexiones ilegales se roban “el neutro y lo que se llama la tierra que son los elementos que sirven para proteger a las personas”.


Sobre los decesos por contacto con cables eléctricos, Reinoso afirma que hay que investigar el voltaje de los alambres que los causaron porque hay condiciones en las que una persona muere hasta por una descarga de 12 voltios si su resistencia en ese momento, valga decir el corazón, tiene la resistencia baja”.






Atribuyen muertes a conexiones ilegales y a falta de mantenimiento


Atribuyen muertes a conexiones ilegales y a falta de mantenimiento



El exdirector de la Comisión Nacional de Energía, Antonio Almonte, atribuye las frecuentes muertes por electrocución en el país al poco mantenimiento a las redes eléctricas por parte de las empresas de transmisión y distribución, que las mismas sean aérea en su mayoría y a la gran cantidad de personas conectadas de manera ilegal al sistema.


“Si esos alambres están muy próximos a las personas, si esos alambres de mediana y baja tensión están en malas condiciones, en el sentido de que no están protegidos, no tienen aislantes y se rompen y caen a la tierra”, pueden dar las condiciones a que se produzcan esos accidentes.


En cuanto a las conexiones ilegales, Almonte afirma que los que las hacen son personas que saben de electricidad, pero la conectan de una manera inadecuada, en un tramo o en un punto que cuando se produce una alteración de voltaje se sobrecarga el local o la residencia o los electrodomésticos del domicilio provocando las tragedias.


Expuso que en la mayoría de las naciones se han ido sustituyendo las redes aéreas por redes soterradas, además de que han optado por transformadores o postes de luz antirrobos, con una configuración tal que cualquier persona no puede conectarse.


Sostuvo que en el país hay de esos transformadores y postes de luz pero son muy pocos.


El exdirector de la Comisión Nacional de Energía dice que cuando ocurre una desgracia, como la muerte de una persona por cables eléctricos, quienes tienen que responder son las compañías distribuidoras que son las propietarias de las redes y las instalaciones de baja tensión, que son las que están en los barrios.


Fuente: Diario Libre