Relevo


Los partidos políticos se han abrazado a las encuestas y las reservas mediante pactos grupales, para sustituir el método de la votación democrática de sus militantes en la elección de sus candidatos para los próximos comicios presidenciales, congresuales y municipales.


Con esta práctica violan el artículo 216 de la Constitución, que indica que los partidos políticos deben sustentar su conformación y funcionamiento “en el respeto a la democracia interna y a la transparencia, de conformidad con la ley”.


La Carta Magna también manifiesta que los partidos políticos deben respetar el pluralismo político, mediante la propuesta de candidaturas a los cargos de elección popular.


Enfatiza en que deben garantizar la participación de ciudadanos y ciudadanas en los procesos políticos que contribuyan al fortalecimiento de la democracia.


Esto comienza a surtir efecto dentro de los partidos políticos tradicionales, como el Partido de la Liberación Dominicana (PLD), y en los emergentes, como el Revolucionario Moderno (PRM).


Entre ambas organizaciones rivales hay una guerra para ver quién le lleva más aspirantes y precandidatos a otro, de los que denominan “heridos”, que son los que no pueden ser candidatos, debido a que no pasaron la prueba de las encuestas, o no se les permitió ir a primarias, porque la plaza a la que aspiraban en su partido fue reservada.


El primero en elegir a candidatos sin primarias para el próximo proceso fue el Partido Reformista Social Cristiano (PRSC), el 22 de febrero de este año, en donde “por consenso” eligió 14 candidatos a senadores y a cerca de un centenar de candidatos a diputados.


Allí fue electo el presidente del PRSC, Federico Antún Batlle, como candidato presidencial, quien, ante el estancamiento de las conversaciones con el PLD para un acuerdo electoral, anunció que completarán la matrícula de candidatos en este año.