Maduro


El presidente venezolano, Nicolás Maduro, reveló que por problemas de agenda de su homólogo colombiano, Juan Manuel Santos, la reunión que quería sostener con él esta semana para tratar sobre el cierre de la frontera ha quedado para el próximo año.


“Quedó para enero, febrero del próximo año. Yo quería que la reunión fuera esta semana, pero en la agenda él no puede (…) es lamentable”, manifestó en su programa semanal de radio y televisión “En contacto con Maduro”.


Maduro ordenó el cierre de los linderos el 19 de agosto por el estado Táchira y luego extendió la medida a los estados Zulia, Apure y Amazonas, por donde pasa la línea divisoria, de poco más de 2.200 kilómetros en total, lo que repitió que mantendrá por el tiempo que sea necesario hasta lograr “una frontera de paz”.


Maduro argumentó su orden de cierre fronterizo, y la adicional instauración del estado de excepción, en el combate al contrabando de alimentos, medicinas y combustible hacia Colombia, así como a la violencia de supuestos paramilitares, y luego a la existencia en el lado colombiano de una actividad cambiaria que “atenta” contra la moneda venezolana.


“Ojalá vayamos regularizando y en Colombia vayan eliminando todas esas normas permisivas con el ataque a la moneda venezolana, vayan eliminando las normas permisivas con el contrabando, vayan combatiendo en su frontera a los grupos paramilitares, a los secuestradores, a los narcotraficantes”, apuntó.


Consultado por periodistas invitados a su programa sobre estimaciones de que la frontera de paz a la que aspira tomará al menos dos años, Maduro dijo que no creía en ello, pero que si así resulta necesario, “así será”.


“Aspiro que no sea dos años, aspiro que podamos avanzar estructuralmente mejor y más rápido. Aspiro que sea menos, pero si hace falta tenerla cerrada dos años, dos años la mantengo cerrada. Yo no tengo problemas porque el objetivo es la frontera de paz”, insistió.


“Si dos años necesitamos, dos años tendremos”, pero la población “tiene que saber que cuenta con un presidente al que no le tuercen el brazo desde Bogotá, nadie, ninguna mafia” y que por lo tanto es “un presidente confiable”, remarcó.


Maduro agregó que él no depende de mafias “ni del combustible ni de las mafias del contrabando”, y que por lo mismo “nadie ni me alza la voz ni me atemoriza”.