Presios


Los precios de los alimentos subieron en octubre pasado el 3,9 % respecto a septiembre en medio de las dudas por la disponibilidad de azúcar y de aceite de palma debido a las condiciones meteorológicas desfavorables, informó hoy la FAO.


La Organización de la ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO) señaló en un comunicado que el índice de precios de los alimentos básicos se situó en 162 puntos, todavía un 16 % por debajo del nivel de octubre de 2014.


La mayor subida la registró el precio del azúcar, que creció un 17,2 % mensual por el temor de que el exceso de lluvias en las principales regiones de cultivo en Brasil afecte a la cosecha de caña de azúcar, mientras que en la India y Tailandia preocupa la sequía.


Además, la FAO consideró que los precios de los aceites vegetales aumentaron el 6,2 %, en parte por el lento avance de las plantaciones de soja en Brasil por el mal tiempo y por la creciente preocupación de que el fenómeno de El Niño dificulte el suministro de aceite de palma del próximo año en Indonesia.


El alza de los precios afectó también a los cereales, que se encarecieron un 1,7 % mensual en medio de los temores por la sequía que está impactando en los cultivos de trigo en Ucrania y el sur de Rusia.


La agencia de la ONU recortó ligeramente las previsiones de la producción mundial de cereales para esta temporada hasta los 2.530 millones de toneladas, un 1,1 % menos que la producción récord de 2014, aunque las existencias siguen siendo suficientes.


Esta rebaja refleja las expectativas a la baja sobre las cosechas de maíz en la India y Ucrania por las condiciones meteorológicas adversas.


Asimismo, la sequía en Tailandia redujo la cosecha de arroz proyectada para la actual temporada y la producción estimada de trigo se elevó por una cosecha en la Unión Europea mayor de la esperada.


Entre otros alimentos, el precio de los productos lácteos aumentó el 9,4 % en octubre ante la posibilidad de que disminuya su producción en Nueva Zelanda, y el de la carne permaneció estable.


El índice de precios de los alimentos de la FAO se basa en un seguimiento del costo de los cinco alimentos básicos en el mercado internacional: cereales, carne, productos lácteos, aceites vegetales y azúcar.