Amet


La propuesta del cambio de institución de la Autoridad Metropolitana del Transporte (AMET), que realizara el alcalde Roberto Salcedo, fue rechazada ayer por distintos sectores del transporte público de pasajeros, con el argumento de que se debilitaría la autoridad de la institución.


Otro de los argumentos externados es que el cabildo de la capital no ha podido dar respuesta satisfactoria a sus funciones como gobierno de la ciudad, para aspirar ahora a asumir la dirección del tráfico por completo en la capital dominicana.


William Figuereo, de la Central Nacional de Transportistas Unificados (CNTU), considera que esa propuesta no resuelve el tema del transporte público en el país, y recomendó a la alcaldía integrarse y trabajar en conjunto con la Amet en el diseño de políticas que solucionen el caos vehicular en Santo Domingo.


“Si Amet pasa al ayuntamien to entonces perderá autoridad, y en este tramo se necesita un poco de mano dura para dirigir el sector”, consideró el sindicalista del transporte.


Además, se queja de que el retroceso del transporte público de pasajeros no puede continuar, debido a los grandes retos que reconoce tienen por delante todos los actores del escenario del transporte público.


También Antonio Marte, presidente de la Central Nacional de Organizaciones del Transporte (Conatra), opinó al respecto: él cree que el ayuntamiento de la capital funcionó en una ocasión trabajando junto con la Amet. “Pero ahora creo que está difícil que funcione”, señaló el también dirigente político.


Se quejó de que en el país hay dinero, pero falta la voluntad en el Gobierno para eliminar el despilfarro y los privilegios que, según asegura, tienen los funcionarios del Estado.


“Los tapones a toda hora han provocado un efecto negativo en el bolsillo del chofer de carro público y de guagua en el transporte urbano”, escribió el transportista en su cuenta personal en la red social Twitter.


Por igual se quejó de que los taponamientos en la capital hacen que los taxistas gasten más combustibles y, por ende, que sus bolsillos se vean más golpeados.