Pepca


La Procuraduría Especializada de Persecución de la Corrupción Administrativa pidió la declaratoria de complejidad en el caso OISOE porque existen más imputados, víctimas, pluralidad de hechos y criminalidad organizada.Laura Guerrero Pelletier, directora de la Pepca, dijo ayer que no descartan investigar al anterior director de la Oficina de Ingenieros Supervisores de Obras del Estado, Miguel Pimentel Kareh y que las indagatorias del caso llegarán hasta las últimas consecuencias sin importar de quien se trate.


Señaló que en la medida que vayan cayendo personas vinculadas al caso, serán llamadas porque se tiene que esclarecer y presentar un “proceso ajustado a la verdad”.


En la solicitud de medida de coerción y declaratoria de complejidad, el Ministerio Público asegura que en el caso se evidencia una multiplicidad de hechos punibles y una pluralidad de imputados e investigados, que se advierte podrían llegar a ser sometidos, por lo que se considera como hechos de delincuencia organizada.


Entre las modalidades del presunto fraude que se ha estado realizando por aproximadamente tres años en la entidad están: cubicaciones sin soportes reales, constreñimiento para la contratación de compañías vinculadas a los imputados, distracción de materiales, pago en exceso, así como, alteraciones y ausencias de documentos.


“El manejo fraudulento y doloso de altas sumas de dineros de los destinados a la construcción de escuelas y al pago de sus contratistas, fue realizado supuestamente con el concurso de múltiples funcionarios de la OISOE con la ayuda de un gran número de participantes de los que hasta el momento tenemos identificados a los encartados señores: Alejandro Isidro de los Santos Serrano, Yoel Soriano Fabián y Julio Rafael Pérez Alejo, pero de la investigación ya se vislumbra que serán más”, refiere la solicitud.


El abogado Julio Pérez, definido como “el hombre del maletín” porque era la persona que supuestamente acudía a las obras a hacer pagos y entregar dinero, supuestamente no sabía cuánto dinero llevaba en el maletín, ni su procedencia y que quien alegadamente sabía era Alejandro Santos, según expresó en el interrogatorio que le hicieron.


Pérez Alejo acudía diariamente a la OISOE, sin ser empleados, y se dedicaba a la supervisión de las escuelas, presionar a contratistas, elaborar cesiones de crédito, trasladarse a las obras hacer entrega de dinero en efectivo por concepto de préstamos a contratistas y tomar partida en la construcción, según el MP.


Se le indica al juez de la Oficina de Atención Permanente que los hechos investigados implican el manejo fraudulento y la distracción de los dineros del Estado, de cara a la práctica de diversos ardides en perjuicio de más de un centenar de profesionales del área de la construcción y miles de estudiantes, lo cual fue realizado en el interior de una estructura de poder organizada bajo múltiples maneras de operar.