Transexuales


Fue necesario leer varias veces el tuit de Diane Rodríguez: “Voy a ser mamá, mi novio Fernando Machado está embarazado de mí”. ¿Un hombre embarazado?


Tan pronto pude, hice llamadas, reservé pasajes, coordiné locaciones para conocer a ésta pareja declarada públicamente como transgénero y que además anunciaba que tendrían un hijo.


Las personas transexuales se sienten del otro sexo y adoptan sus atuendos y comportamientos. Muchos “trans” recurren a tratamientos hormonales e intervenciones quirúrgicas para adquirir caracteres sexuales del sexo opuesto.


Cuando los conocí, comprendí con exactitud lo que significa ser transexual: Fernando Machado será padre por género, pero biológicamente es mujer. Y Diane Rodríguez será madre por definición, aunque nació hombre.


La noticia de la sorpresa


Hace pocos días dieron una noticia que sorprendió a muchos: “Bueno, que estoy embarazado”, dice Fernando.


Es decir, Fernando dará a luz al bebé que concibió con Diane.


Para muchos, es una relación confusa: después de todo, engendraron una criatura con el método heterosexual.


“Es como otro mundo, y dentro de ese mundo se configura la diversidad sexual”, explica Diane. “La gente piensa que la transexualidad se aterriza en la genitalidad y no es así. El mero hecho de que yo haya pasado por un proceso quirúrgico y hormonal ya no compromete solo al género, está comprometido parte de mi cuerpo y eso me hace desear el otro sexo, entonces ya soy una persona transexual”.


Fernando sostiene que tiene poco más de un mes de embarazo y que su familia en Venezuela está contenta. “La primera con quien cuento siempre es mi mamá y le mandé una foto y su respuesta fue excelente. La llamé, empezamos a llorar de alegría; fue súper lindo”.


En cuanto al bebé que viene en camino, ésta pareja cuenta que cuando llegue el momento, compartirán con el hijo o la hija de ambos la información de quiénes son.


Diane dice que lo educarán en total libertad: “Nosotros no vamos a imponerle nada, si nuestro hijo quiere ser ateo, monja, padre, cura, si quiere ser de la diversidad sexual, heterosexual, ingeniero, hippie, será problema de él o de ella, mientras sea feliz”.


Ambos trabajan en Silueta X, una organización que vela por los derechos de las personas con diferente identidad de género y también realizan exámenes VIH.


Desde el año pasado, en Ecuador se reconoce la unión de hecho de parejas homosexuales, lesbianas o transexuales. Sin embargo, ellos aspiran a cambiar la cédula de identidad, quieren que en lugar de la palabra “sexo”, como dice ahora, diga “género”.


Denuncian así discriminación en lo legal: creen que no tienen los mismos derechos que las parejas heterosexuales.


También hablan del rechazo de muchas personas por ser lo que son. “Los prejuicios de cada quien están dentro de su mente; si la abren un poco, pueden ver cosas positivas de nosotros, somos seres humanos como cualquier otro”, reflexiona Fernando.


El tiempo de la entrevista concluye y le pido a Fernando que defina cuál es la mejor parte del proceso que ha vivido. Permanece pensativo y luego con seguridad y con la mirada brillosa dice: “Lo más chévere ha sido mirarme al espejo. Porque por fin me siento yo. Es como un alivio después de tanto tiempo”.


Parten al municipio para hacer trámites. Se alejan cogidos de la mano, sonriendo en complicidad y expresando públicamente sus sentimientos. No llaman la atención, en realidad parecen una pareja más entre la masa.