Anciana


La comunidad quisqueyana del alto Manhattan está consternada por la muerte de la anciana dominicana Filomena Vargas, de 96 años, que fuera estrellada al piso y golpeada brutalmente por el también criollo Hansel Ramírez, un joven de 24 años. La dama murió ayer lunes.


El hecho ocurrido la semana pasada en el vestíbulo del edificio número 131 de la avenida Nagle con la calle Arden, del sector de Washington Heights.


La nonagésima murió en el New York-Presbyterian Hospital Columbia Medical Center, ubicado en el alto Manhattan a causa de los fuertes golpes que recibió por la salvaje agresión del joven Ramírez, residente a poca distancia de donde vivía la fallecida.


La indefensa mujer, que caminaba con un bastón, le llevaba 72 años a su verdugo, y su fallecimiento, según manifestaron sus familiares, fue porque los pulmones se le llenaron de sangre tras los golpes recibidos, y la rotura de su cadera cuando fue lanzada violentamente al suelo, además por los fuertes y constantes puñetazos en la cara y cabeza que le propinó el “gran abusador”, entre otras lesiones.


El caso ocurrió cuando la anciana trató de mantener cerrada la puerta del edificio de donde vive, y el joven, para poder entrar, la lanzó violentamente al piso y luego la golpeó. Las crueles imágenes quedaron grabadas en una cámara de seguridad y presentadas por el canal hispano Telemundo 47.


Frente al edificio donde residía la anciana, los vecinos han levantado un altar improvisado con flores y velones en su honor. Tras el incidente, entre los dominicanos del alto Manhattan se escuchaba decir por doquier “ese es un hijo de …”, “deben cantarle 40 años en solitaria”, “deben darle una pela diaria con un alambre de púas”, “hay que amarrarle las manos y los pies, y luego darle una buena golpiza, para que sepa cuando se está indefenso”, y “deben matarlo”.


Pero después de su deceso, esas expresiones cambiaron entre los criollos, y se le escucha decir en los diversos lugares: “pena de muerte, es lo menos que se merece”, “La justicia tiene que cantarle cadena perpetua”, “deben soltarlo para que la comunidad lo mate a pellizco”, y “Trujillo hace falta en este país”, entre otras tantas.


Su velatorio se efectuará el próximo viernes entre las 3:00 p.m. y 7:00 p.m. en la funeraria Ortiz, ubicada en Broadway con la calle 190. Sus hijos Andrés Columna, Agustina Columna, al igual que su nieta, Analfi González, quien llegó desde Miami, se encuentran destrozados y sus llantos son constantes por la pérdida de madre. Muchos vecinos se encuentran con igual padecimiento.


Un tío del agresor, identificado como Humberto Ramírez, había pedido disculpas a los familiares de la señora Vargas y admitió que su sobrino es violento, que hasta le ha dado golpes a su propia madre, y que rompió en el pasado reciente una computadora en su apartamento y luego los vidrios del carro de su otro tío identificado como Félix.


Dos días después del incidente, un escuadrón de detectives del precinto 34, integrado por los agentes Villavicencio, NG-Montalvo, Gresko, Martínez y Cumming arrestó a Ramírez, quien ha sido arrestado tres veces en el pasado por invasión de propiedad, informaron las autoridades.