Miriam German


La jueza presidenta de la Segunda Sala Penal de la Suprema Corte de Justicia (SCJ) criticó el accionar del Procurador General de la República en el recurso de apelación a la sentencia de no ha lugar que favoreció al senador Félix Bautista.


Miriam Germán Brito dijo en una nota al margen de su voto disidente en la sentencia 397-2015, que el Ministerio Público debe presentar los insumos para pronunciarse en sentido favorable a los argumentos que forman parte de su acusación y es necesario que se trate de asuntos coherentes, precisos, detallados, que tengan pruebas obtenidas lícitamente, sobre todo en una solicitud de envío a juicio de fondo.


“Conozco el proceder de un sector del Ministerio Público, que actúa como si su teoría del caso fuera prueba, palabra de Dios, y que la función del que juzga se limita a un sonriente amén. El mismo sector que cuando no se le complacen todas sus pretensiones, recurre a denostar al juzgador, sin examinar con sentido autocrítico lo que le corresponde en el proceso”, argumentó Germán Brito.


Expresó que “la posición de un juez no es cómoda, aunque se ame el oficio, y dependiendo de cómo se maneje el acusador, a veces (y no digo que este sea el caso), uno se ve en la obligación de tomar decisiones que pueden no gustarnos, las cuales pueden ser el fruto del manejo descuidado e impreciso del acusador en asuntos que está llamado a saber”.


Dijo que la acusación contra Bautista así como José Elías Hernández, Bolívar Ventura, Carlos Manuel Ozoria, Grisel Araceli Soler, Soraida Abreu Martínez y Bienvenido Bretón Medina reúne una enorme cantidad de fojas, pero gran parte es una enumeración de bienes, se descuida el análisis del tipo penal y el encuadre de este en los hechos atribuidos a los procesados.


Criticó que el órgano acusador tomó como delito precedente el desfalco en contra del Estado dominicano durante la gestión de Félix Bautista en la Oficina de Ingenieros Supervisores de Obras del Estado, sabiendo que la situación de los procesados no encajaban en él.


“¿Qué pasó en otras infracciones como la estafa, la que solo menciona en una situación que más bien parece un error material?”, cuestionó la jueza.


Concluyó su argumento con la frase de Piero Calamandrei: “Si el Estado se hubiera propuesto de manera deliberada desacreditar maliciosamente a la magistratura ante el pueblo y apagar poco a poco en ella toda confianza en el propio trabajo, tendría que haberse comportado al justo del modo en que lo ha hecho”.