Ginecologo


La Federación Internacional de Ginecología y Obstetricia (FIGO) advirtió hoy de que “el dramático aumento de la exposición a productos químicos tóxicos” amenaza la salud reproductiva del ser humano y solicitó políticas preventivas.


El grupo que representa a ginecólogos y tocólogos de 125 países de todo el mundo, hizo esta advertencia en un artículo publicado hoy en la revista médica International Journal of Gynecology and Obstetrics de cara al XXI Congreso Mundial de Obstetricia que se celebrará en Vancouver (Canadá) del 4 al 9 de octubre.


El artículo señala que interrupciones del embarazo, reducido crecimiento fetal, malformaciones congénitas, aumentos de cáncer, problemas de atención e hiperactividad son algunas de las lesiones vinculadas a productos químicos como pesticidas, plásticos y solventes.


Los autores del artículo añaden que “sólo en Estados Unidos, se producen, o son importadas, más de 13 toneladas de productos químicos por persona al año y a pesar de ello, la mayoría de estos químicos no han sido analizados”.


El informe destaca que cada año siete millones de personas mueren por exposición a la contaminación del aire y que el envenenamiento con pesticidas de trabajadores agrícolas en el África subsahariana costará 66.000 millones de dólares entre 2005 y 2020.


Al mismo tiempo, el coste en Estados Unidos de enfermedades infantiles relacionadas con contaminación y toxinas presentes en aire, agua, tierra y alimentos se estimó en 2008 en 76.600 millones de dólares.


Gian Carlo Di Renzo, secretario honorario de FIGO y principal autor del artículo, dijo que “estamos enterrando nuestro planeta en químicos no analizados e inseguros y el precio que estamos pagando en términos de salud reproductiva nos causa una grave preocupación”.


Otro de los autores, Jeanne Conry, añadió que “lo que FIGO está diciendo es que los doctores necesitan hacer más que simplemente aconsejar a sus pacientes sobre los riesgos a la salud de la exposición de químicos”.


“Necesitamos defender políticas que protejan a nuestros pacientes y comunidades de los peligros de la exposición involuntaria a productos químicos tóxicos”, agregó.