Fiscalia


La fiscalía de Hamburgo (noroeste de Alemania) confirmó hoy la apertura de diligencias contra tres directivos de Facebook por no retirar mensajes xenófobos subidos a la red social por los usuarios.


Según recoge la edición online del semanario “Der Spiegel”, la fiscalía atiende así la denuncia de un particular, que acusa a la empresa estadounidense de un presunto delito de complicidad en la incitación al odio.


“Facebook no ha mostrado ninguna voluntad de cambiar algo en sus prácticas de funcionamiento en relación a los mensajes de odio”, asegura a la publicación el denunciante, Jun Chan-jo, abogado de la ciudad de Würzburg.


La portavoz de la fiscalía de Hamburgo, Nana Frombach, afirmó por su parte que está aún por ver si se ha producido algún hecho delictivo concreto.


La investigación se ha puesto sin embargo en marcha porque la denuncia incluye unos 60 casos concretos, entre ellos un comentario que dice: “Dadles de una vez a las fuerzas de seguridad armas de fuego y que se carguen a esos seudorefugiados”.


Los tres directivos de Facebook investigados son los que aparecen en el registro mercantil al frente de la filial alemana de la red social: el responsable financiero internacional, Shane Crehan, con sede en Dublín (Irlanda), y otros dos responsables con base en California (EEUU).


La denuncia del abogado se dirige contra Facebook Alemania a pesar de que la filial nacional se encarga simplemente de captar publicidad, mientras que la gestión de los contenidos se lleva desde Irlanda.


Jun justifica su proceder en la denuncia argumentando que “sin los ingresos publicitarios” que logra Facebook Alemania la empresa no podría llevar a cabo su actividad en este país.


Facebook ha sido criticada en varias ocasiones en Alemania por no actuar con contundencia contra mensajes racistas y xenófobos, hechos que se han recrudecido en los últimos meses de forma paralela al repunte de la llegada de refugiados al país.


La avalancha de refugiados -se espera que en 2015 Alemania reciba a unos 800.000 peticionarios de asilo- divide al país y la propia canciller, Angela Merkel, se ha visto presionada desde las filas conservadoras para frenar la llegada de extranjeros.