Agua


El suministro de agua potable en la República Dominicana continúa siendo una de las principales demandas insatisfechas de la población, que durante décadas ha padecido serias dificultades para obtener el líquido vital, cuyo acceso está consagrado como derecho en la Carta Internacional de Derechos Humanos.


Y aunque las 97 cuencas principales y 556 secundarias tienen la capacidad de producir 19.4 millones de metros cúbicos, según datos del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INDRHI), los 482 sistemas de acueductos que están en funcionamiento en el país bajo la administración de seis corporaciones estatales ( Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (CAASD); la de Santiago (CORAASAN), Puerto Plata (CORAAPP), Moca (CORAAMOCA), La Romana (CORAAROMA), y el Instituto Nacional de Aguas Potables y Alcantarillados (INAPA), confrontan serios problemas de distribución, debido a la existencia de líneas obsoletas, válvulas deterioradas por la operación continua, el surgimiento de sectores peri-urbanos desprovistos de redes de distribución y un alto número de fugas sin reparar.


“El crecimiento vertical y horizontal de la ciudad de Santo Domingo unido a un incremento desmedido de la población producto de la migración de la zona rural a la zona urbana y la existencia de instalaciones obsoletas por el tiempo de servicio, han desbordado la capacidad instalada de nuestros sistemas de abastecimiento de agua potable y saneamiento y disminuido la capacidad de respuesta ante la demanda de la población, ocasionando dificultades en el abastecimiento”, reconoce la CAASD en su Plan Estratégico 2010-2015.