Frontera


La Unidad de Políticas Públicas del Observatorio Político Dominicano (OPD) registra en su más reciente estudio sobre el desarrollo fronterizo que de acuerdo con los mapas de la pobreza de República Dominicana de los años 2005 y 2014, las provincias más pobres del país se encuentran en la frontera.


En ese sentido, refleja que la provincia más pobre del país en ambos años es Elías Piña, con un índice de calidad de vida (ICV) promedio de 38.2 en 2005 y 49.1% en 2014. Mientras Dajabón con 52.3 puntos, fue la provincia de mayor ICV en 2005 y en 2014 fue desplazada por Santiago Rodríguez, que alcanzó un promedio de 63 puntos.


El estudio del OPD, que hace un balance a la Ley 28-01 sobre incentivos para el desarrollo fronterizo, indica que las cifras revelan que los bajos niveles de calidad de vida de esa región son persistentes, y que todas sus demarcaciones quedan por debajo del ICV promedio del país tanto para 2005 como para 2015.


Asimismo, el informe destaca algunas características de las viviendas de la zona fronteriza, y entre las más impactantes están el acceso al servicio sanitario, ya que el 53 % de los hogares aún usa letrina y peor aún, el 17 % no tiene ningún tipo de servicio sanitario. “En cuanto al combustible que utilizan para cocinar, el 23% todavía cocina en leña y el 10 % con carbón”, indica el estudio.


Además, señala que el 64% de los hogares de la frontera no tiene servicio de agua dentro de la casa; el 48 % tiene paredes construidas de madera u otro material de menor calidad y 14 % posee piso de tierra.


También el informe publicado por el OPD expresa que de igual forma, el 17% de las viviendas no tiene acceso al suministro público de energía eléctrica, por lo que sus habitantes tienen que suplir sus necesidades de alumbrado con el uso de lámparas de gas (propano o kerosene) o abastecerse de una planta eléctrica propia.


Al conocer esos resultados, la Unidad de Políticas Públicas del OPD manifiesta que esas deprimentes condiciones reflejan el nivel de vulnerabilidad de una gran cantidad de personas que está expuesta a contraer diversas enfermedades intestinales y respiratorias, así como el gran daño que se le hace al medio ambiente con la deforestación que causa la tala de árboles utilizados para encender los fogones y anafes, sin dejar de lado la incidencia de incendios forestales.


Las siete provincias que forman la zona fronteriza, beneficiada por la Ley núm. 28-01, ocupan una extensión territorial de 10,823 km², equivalentes al 22 % de la geografía nacional.