Refugiados Unos 2.000 refugiados, que esperaban en la estación de trenes de Salzburgo a ser trasladados a Alemania, salieron hoy a pie en dirección a la cercana frontera austro-germana, informó la emisora pública ORF.


De esta forma, los refugiados pretenden adelantar su llegada a Alemania, que se ha ralentizado considerablemente desde que las autoridades de ese país introdujeran esta semana controles en la frontera con Austria.


Desde entonces, se producen a diario atascos kilométricos en las autopistas que unen ambos países, mientras que las conexiones de trenes están saturadas ante la incesante llegada de refugiados desde otras partes de Austria.


Desde la ciudad de Salzburgo a la frontera alemana, en la localidad bávara de Freilassing, son ocho kilómetros de distancia. La crisis migratoria vivió a comienzos de septiembre su punto más dramático en Hungría, precisamente cuando miles de refugiados decidieron ir andando desde Budapest a Austria, a 200 kilómetros.


Por otra parte, las autoridades austríacas anunciaron hoy que ha registrado en los dos últimos días una fuerte subida de peticiones de asilo, coincidiendo con la introducción de controles fronterizos por parte de Alemania. Unas 850 personas pidieron asilo en Austria en apenas dos días, mientras que durante la fase “vía libre” desde Hungría hasta Alemania en los anteriores días eran solo unas pocas decenas.


En total, la república alpina ya cuenta este año con más de 50.000 solicitudes de asilo y las estimaciones oficiales hablan de otras 35.000 más en el resto del año. De esta forma, Austria asumirá este año per cápita más asilados que Alemania, aunque menos que Suecia.