Luto


Quemados, asfixiados, ahogados, apuñalados o abandonados, 23 niños murieron en apenas 18 días de este mes de septiembre que aun no termina. Este mes resultó trágico para las familias pues, casi en todos los casos, coincidió en que los fallecidos estaban a cargo de sus padres, abuelos o tutores.


Para la fiscal adjunta, Daysi García, encargada del Departamento de Niñez, Adolescencia y Familia del Distrito Nacional es “bastante preocupante” la muerte de tantos niños que están bajo la responsabilidad de lo adultos.


“Pienso que debe cambiarse la política en relación a como se ve la problemática con esos menores de edad, que supuestamente es por casos accidentales”.


García sostiene que aun cuando, en principio, se diga que es por casos accidentales debe hacerse una investigación más profunda, en los diferentes departamentos de homicidios, para poder determinar y dejar una tranquilidad a la ciudadanía de que, ciertamente, hubo o no negligencia.


Hay un concepto en el derecho penal que se llama “la pena natural”, y afirma la magistrada que muchos fiscales plantean que un padre recibe una penal natural cuando un niño muere en esa circunstancias, porque perdió el niño y fue un golpe muy fuerte, dejando de lado la responsabilidad que tiene el padre de velar por su hijo en todo momento.


“Debe de haber una política definida desde la Procuraduría General de la República, a los fines de que todos los casos en que se diga que hay una muerte accidental de los niños, que se investigue profundamente para determinar si fue o no accidental, porque no solo se es culpable por acción sino por omisión”, dijo la magistrada.