Montañas


El portavoz del Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (CNH), Dennis Feltgen, reveló que las montañas de República Dominicana resultaron un elemento importante en la desintegración de Erika en su mortal paso por el Caribe, donde causó al menos 20 muertos y decenas de desaparecidos en la isla caribeña de Dominica, donde, al igual que en Haití, su presencia dañó las infraestructuras.


En la última semana de agosto, en el Atlántico, Danny y Erika experimentaron un rápido desarrollo e intensificación en el Caribe, lo mismo que esta semana Fred frente a la costa noroeste africana, donde llegó a convertirse en un huracán de categoría uno, pero los vientos cortantes de la capas superiores desactivaron a los tres.


“Las dos fenómenos meteorológicos interactuaron con las montañas de la República Dominicana, pero los vientos cortantes tuvieron un papel clave” en su desintegración dijo el meteorólogo.


Un tercer elemento presente esta temporada ciclónica son las bolsas de aire caliente procedentes del Sáhara, que frenan la formación y número de perturbaciones meteorológicas en la cuenca atlántica.


Explicó que el fenómeno de “El Niño” seguirá enfureciendo el Pacífico de aquí a finales de año tras provocar tres huracanes simultáneos a finales de agosto por primera vez en la historia, mientras que en el Atlántico su efecto será el contrario con una actividad ciclónica muy baja.


Feltgen vaticinó que “El Niño” continuará afectando el Pacífico y el Atlántico “no solo durante el resto de la temporada de huracanes, sino en la estación de invierno, porque este fenómeno no es un fenómeno local”.


Los pronósticos del CNH coinciden con el avanzado por los expertos de la Organización Meteorológica Mundial, que esta semana advirtieron de que el cambio climático ha creado condiciones sin precedentes para el actual fenómeno de El Niño, que será uno de los cuatro más fuertes desde 1950.


Por primera vez en la historia, los satélites de la NASA captaron el fin de semana pasado sobre el Pacífico de forma simultánea tres huracanes de categoría 4 con vientos superiores a los 200 kilómetros por hora: Jimena, Ignacio y Kilo.


Cuando la temporada de huracanes en la cuenca atlántica se encuentra en uno de sus puntos críticos, al empezar el mes de septiembre, el meteorólogo estadounidense se muestra convencido de que “El Niño” mantendrá su fuerte intensidad durante los tres meses que restan de temporada, que concluye el 30 de noviembre.