Tsunami


Japón levantó hoy la alerta de tsunami para su costa oriental activado por la Agencia Meteorológica nipona (JMA) a raíz del maremoto generado por el seísmo de 8,4 grados que golpeó Chile el jueves y que ha llegado hasta el país asiático.


El organismo meteorológico nipón ha advertido no obstante de que podría producirse nuevas subidas de la marea en las costas del Pacífico, por lo que ha pedido precaución para aquellos que realicen actividades en el mar o en la costa, recogió la cadena pública NHK.


La agencia nipona activó en la madrugada de hoy la alerta amarilla, el primero de sus tres rangos de advertencia que indica la posible llegada de olas de hasta 1 metro de altura.


El maremoto se sintió con mayor fuerza en el puerto de Kuji, en la prefectura de Iwate (noreste), donde se registraron olas de hasta 80 centímetros de altura, según datos de la JMA.


Además, en muchos puntos de la costa Pacífico del país se han detectado tsunamis de entre 40 centímetros y 10 centímetros.


En la localidad costera de Futaba, donde se ubica la accidentada central nuclear de Fukushima Daiichi, las olas han alcanzado unos 12 centímetros, según datos del regulador nuclear nipón, que por el momento no ha informado de ningún incidente en las instalaciones atómicas.


Asimismo, en la bahía de Tokio, se ha registrado una leve subida de la marea que ha causado la cancelación de varios ferris que realizan trayectos desde los puertos de la capital.


El temblor de magnitud 8,4 Richter que sufrió Chile el jueves ha dejado once muertos, nueve heridos y 610 damnificados, además de ocasionar daños a cientos de viviendas, según fuentes oficiales chilenas.


El seísmo también generó un tsunami de unos 4,5 metros en la costa central del país andino.


Japón ya ha registrado anteriormente tsunamis generados por terremotos en Chile que han atravesado el océano Pacífico hasta llegar a sus costas.


De hecho, el que produjo el terremoto de Valdivia de 1960, el mayor de la historia jamás registrado, causó un tsunami de entre 1 y 4 metros que llegó a Japón un día después y causó unos 140 muertos.


Otros como el de 2010, que alcanzó los 8,8 grados, también provocaron olas de más de un metro en Japón, aunque en este caso no dejaron víctimas ni heridos.