Haiti


Haití reivindicó ayer su derecho a regular la entrada a ese país de productos dominicanos, y a establecer mejores controles para evitar las millonarias pérdidas que le produce un sistema deficiente de inspección en su frontera terrestre.


“Tenemos que proteger al país, a nuestros inversionistas locales y a nuestras fronteras que acusan una pérdida de alrededor de un millón de dólares mensuales debido a nuestro sistema de supervisión inadecuada”, dijo ayer a la prensa de su país el canciller haitiano Lener Renauld.


Haití cerrará sus fronteras terrestres a 23 productos procedentes de República Dominicana para mejorar el control de calidad de importación de bienes dominicanos, aunque permitirá su acceso a través de puertos marítimos y aéreos.


Llamada a consulta
Nada más conocerse la medida, el gobierno dominicano llamó a consulta a su embajador en Haití, Rubén Silié Valdez, y acusó a ese país de violar compromisos binacionales como un acuerdo suscrito el año pasado, que establece que “las partes notificarán cualquier norma e instrumento legal relativo al comercio antes de su puesta en práctica”.


“Esta decisión del gobierno de Haití es una decisión de control”, dijo ayer Renauld, para insistir en que la decisión de su gobierno busca garantizar la seguridad de la población.


El funcionario agregó que la “irritación” de República Dominicana será la única consecuencia diplomática de la disposición.


“Es un derecho diplomático dispuesto por el gobierno dominicano de llamar a consulta a su embajador. Así como el gobierno haitiano tiene derecho a proteger sus fronteras contra ciertos productos”, dijo Renauld.


La aplicación de la medida, que inicialmente debía arrancar el miércoles, fue aplazada hasta el jueves 1 de octubre, que marca el inicio del año fiscal 2015-2016, según señaló el Ministerio de Economía y Finanzas difundido en Puerto Príncipe.


La prohibición afecta a productos como la harina de trigo, fideos, aceite comestible, mantequilla, manteca, jugo en polvo, gaseosas, cervezas, snacks, maíz molido y galletas.


También al jabón de lavar, detergente en polvo, embalaje en fon, agua potable, pintura y productos para carrocerías de vehículos y hierro para la construcción, tubos PVC, colchones, equipos para la construcción y utensilios plásticos.


La nueva restricción es anunciada en momentos en que ambos países mantienen un diferendo en torno al Plan de Regularización de Extranjeros que ejecuta el Gobierno dominicano.