Colombia


El presidente colombiano Juan Manuel Santos y la guerrilla de las FARC anunciaron ayer miércoles un trascendental acuerdo que prepara el terreno para poner fin a un conflicto armado que ha desangrado el país en los últimos 50 años.


En una declaración conjunta el mandatario y los rebeldes, encabezados por su máximo líder, “Timoleón Jiménez”, o “Timochenko”, dijeron que superaron un obstáculo significativo para lograr un acuerdo de paz, al decidirse por una fórmula para reparar a las víctimas, y castigar a los rebeldes y militares por los abusos que hayan cometido en contra de los derechos humanos durante décadas de guerra.


“Vamos a lograr el máximo de justicia para las víctimas y no habrá impunidad”, dijo Santos. “Con Timochenko, hemos acordado que a más tardar en seis meses debe concluir esta negociación”.


Según este acuerdo, los rebeldes que confiesen sus crímenes, indemnicen a las víctimas y prometan no tomar de nuevo las armas recibirán hasta ocho años de restricción de libertad en áreas no definidas, pero que permita su tarea de reparación de las víctimas, bien sea a través de programas sociales o de colaboración directa con la población.