Bebe


Una persistente tendencia de déficits fiscales ha acumulado un saldo de deuda del sector público no financiero (SPNF) que a agosto de 2015 se situó en US$23,840 millones. Este monto es equivalente al 36.3% del PIB, según lo reportado por Crédito Público.


Pero esto no siempre fue así. En los primeros 8 años del milenio, el país llegó a registrar pequeños déficits, y en algunos años presentó algunos superávits fiscales. En 2007, la deuda pública se situó en US$7,218.8 millones, lo que para una población de 9,174,000,000 (nueve millones, ciento setenta y cuatro mil) habitantes representaba un monto per cápita de US$786.9.


El 15 de septiembre pasado, a las 1:28 p.m., una adolescente dio a luz el bebé “10 millones”, acontecimiento que previamente había sido anunciado por la Oficina Nacional de Estadísticas (ONE), al proyectar que con ese nacimiento el país alcanzaría los 10 millones de habitantes.


El bebé endeudado


En agosto pasado, el monto de la deuda pública del SPNF alcanzó los US$23,840.6 millones. Entonces, él bebé no lo sabía y aún no lo sabe, pero nació con una deuda de US$2,384.06, equivalente a US$107,323.30, que es el promedio per cápita de lo que el país debe, según los reportes de Crédito Público.


De este modo, el monto per cápita de la deuda pública creció en 203 por ciento en 7 años, lo que significa que el país se endeuda mucho más rápido de lo que se reproduce.


¿Cómo paga un bebé la parte de la deuda pública que le corresponde? Con menos servicios públicos, como es el caso de la salud. El 12 de agosto pasado, el ministro Administrativo de la Presidencia, José Ramón Peralta, declaró: “No hay recursos para darle ese 5% al sector salud, aunque podemos decir que estamos ayudando, y que se ha avanzado mucho. Estamos invirtiendo hasta donde se puede, pero tenemos que manejarnos acorde con los ingresos, y es por eso que hemos bajado el déficit fiscal hasta llevarlo a 2.8%, y queremos seguir esa tendencia”.


Al mes de agosto del presente año, la deuda interna representaba el 33.8% del total de la deuda pública del SPNF. Esta proporción ha ido aumentando desde 2000, cuando era un 14.4%, lo que significa que en los últimos años, el país ha ido cubriéndose de los riesgos de endeudarse en moneda extranjera. Sin embargo, sólo el 85% de la deuda interna es en moneda local, mientras que el restante 15% es en dólares.


El 71.2% de la deuda pública es en moneda extranjera como el dólar y el euro, y el restante 28.8% es en pesos dominicanos. Este porcentaje de endeudamiento en moneda local está por debajo de la media latinoamericana, que se aproxima al 60%, según el periódico español El País, de España, que cita un reciente estudio de la agencia calificadora Moody’s.


Según la agencia, la estrategia de desdolarización de la deuda, que se ha apoyado en el fortalecimiento de los mercados locales de bonos, permitiría capear mejor las crecientes turbulencias en los mercados emergentes.


Para los mercados emergentes, que es donde cabe la economía dominicana, esta estrategia le facilitaría devolver lo prestado en su propia divisa, fuertemente depreciada en los últimos meses, y en menor medida en dólares, una moneda fuerte cuyo valor se ha incrementado en el último año y medio.


Según Moody’s, esa es la lección aprendida del brutal azote de la crisis de deuda externa de la década de los ochenta.