Aumento


Miles de trabajadores dominicanos residentes en el estado de Nueva York que laboran en diversos establecimientos de comida rápida como McDonald´s, Burger King, Popeyes, Kentucky Fried Chicken, y Papa John’s, junto a más de 200 mil personas de otras etnias, se beneficiarán con el aumento del salario mínimo de $8.75 a $15 dólares la hora, medida aprobada este jueves por el Departamento de Trabajo.


El anunció lo hizo oficial el gobernador Andrew Cuomo, en presencia del vicepresidente de los Estados Unidos, Joe Biden. Se ha determinado que son los primeros trabajadores en territorio norteamericano en recibir dicho aumento.


El mayor porcentaje de los criollos que trabajan en esos lugares residen en la Metrópoli, lugar donde se aplicará primero un aumento gradual en los próximos tres años, y en el resto de las 61 ciudades que componen el estado se hará también gradual, pero en los próximo seis años.


Un quisqueyano ganaba en esos sitios de trabajo la suma de $70 dólares diario, el equivalente a $350 dólares por 40 horas semanal como lo establece la ley, equivalente a $15,750 pesos dominicanos, sin descontarle los impuestos. Ahora ganará por las mismas 40 horas $600 dólares, equivalente a $27 mil pesos.


Las demandas por el aumento salarial ya era un clamor, donde personalidades de peso mayor, y acostumbrados a tomar decisiones a favor de los más humilde, como el fiscal general Eric Schneiderman, llegaron a proclamar que los trabajadores “merecían un aumento de sueldo y ser tratados de manera justa, porque en una sociedad tan rica como la nuestra, no hay ninguna razón por la que cualquier persona que trabaja tiempo completo viva en la pobreza”.


Por su parte, el contralor general de la ciudad, Scott Stringer, sostuvo que esto traerá beneficios sustanciosos para la urbe porque se ahorraría entre los 200 y 500 millones de dólares anualmente por concepto de cupones de comida y Medicaid que se le proporciona a la mayoría de ellos, además se recibirán más impuestos derivados de los ingresos de estos trabajadores al incrementarse el salario.


Ahora, en un momento en el que las desigualdades económicas están mostrándose con más severidad que nunca, este movimiento se ha ampliado y a él se han unido otros sectores laborales, como los de lavanderías, lava carros, cuidadores de ancianos, entre otros, que habían sido dejados fuera de la lucha, lo que podría beneficiar a 2.2 millones de trabajadores del estado.


El reclamo salarial de $15 dólares la hora se inició en el 2012 con 200 trabajadores en Manhattan, apoyado por el sindicato “Unión Internacional de Empleados de Servicio (SEIU)” con una membresía de más de dos millones.