Trabajo


El cerrarle el acceso al trabajo a las personas de mediana edad es una arbitrariedad y una violación a la Constitución de la República y a los derechos humanos.Así se expresaron los sindicalistas Gabriel del Río y Rafael Abreu (Pepe), y el presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) y la abogada Ebarista Rodríguez, quienes deploraron que desde el Estado se promueva una práctica ilegal que el empresariado viene ejecutando hace años.


De acuerdo con Gabriel del Río, presidente de la Central Autónoma Sindical Clasista, esa es una práctica común en el mercado laboral dominicano, sobre todo en el privado, donde todo indica que se ha establecido que la edad máxima para obtener un empleo son los 40 años.


“Una persona con 48 años, 50 años, tiene derecho al trabajo, a la vida, pues como muy poco le quedan 12 años de trabajo útil, por lo que cerrarle las puertas a un empleo es una arbitrariedad y una discriminación que no debe darse”, apuntó.


Mientras que para Pepe Abreu, de la Central de Unidad Sindical, el empresariado discrimina por edad porque entiende que después de los 50 años el trabajador rinde menos, se enferma más y hay que pagarle un mayor salario por su experiencia en el campo en que se le contrate.


Recordó que la práctica contribuye al incremento del desempleo en el país y a la proliferación de la economía informal, ya que esas personas harán lo posible por generar ingresos de forma honesta.