Diputado


El historiador y candidato a diputado por la Fuerza Nacional Progresista (FNP), Manuel Núñez abogó por una ruptura diplomática con Haití, como respuesta a su “fórmula de ataques violentos” y recurrentes contra la economía nacional, cuantas veces impone vedas a importaciones de productos.


Agregó que “el gobierno haitiano sabe que la veda es lo que más golpea al país, como la de hace dos años contra las importaciones de pollos, que obligó a los productores nacionales a sacrificar unos trescientos millones de gallinas ponedoras, lo que resultó fatal para la economía nacional”.


Núñez, entrevistado en programa “Propuesta de la Noche” por Digital 15, recordó que ahora, Haití vuelve a amenazar con una veda contra 34 productos nacionales en tan solo dos semanas, a partir del primero de octubre próximo.


Restó importancia a las motivaciones del país vecino de situarse en el segundo mayor socio comercial de República Dominicana, después de los Estados Unidos de Norteamérica.


Añadió que “eso de socio es casual, es debido a la lógica de que la República Dominicana es el país que puede colocar productos más baratos en Haití, es por conveniencia”.


Núñez interpretó como tácticas esas decisiones del gobierno cuya estrategia es forzar a la República Dominicana a intercambiar su soberanía por negocio.


En ese escenario situó la petición del presidente haitiano Michael Martelli a quince miembros del Caricom de que impusieran un bloqueo a República Dominicana que deviniera en una crisis humanitaria justificativa de una posterior intervención de organismos multinacionales.


“Ante tanta violencia, lo que procede es que la República Dominicana rompa las relaciones diplomáticas que mantiene con Haití, y que forme una delegación comercial, ya que estas relaciones diplomáticas por demás no son tan antiguas, sesenta años, de 1947”, agregó.


En otro orden, atribuyó a una parte de los integrantes de la Academia Dominicana de Ciencias tener una posición pro haitiana que lleva a no condenar como se debe la puesta en circulación en las escuelas dominicanas de un manual de historia que fabrica acontecimientos en beneficio de la visión haitiana mediante falsificación de acontecimientos.


Sin embargo, consideró positivo que finalmente el Ministerio de Educación retirara ese texto pero lamentó que no fuera el resultado de un debate.


Dijo que en ese texto figuran muchas incorrecciones históricas, como el dividir al país en etnias, cuando la dominicana es una sociedad que va más allá de una reducción de blancos, negros y mulatos y otra parte es insinuar discriminación.


“Cuando a un niño dominicano de doce años se le dice que hay prácticas contrarias a los derechos elementales de la sociedad humana, ese niño se divorcia de su sociedad, y los libros de historias están justamente para producir en él una continuidad histórica como nación”, subrayó.


En el caso del manual sobre educación sexual elaborado por Profamilia, organización no gubernamental financiada por Estados Unidos a través de su agencia USAID, lamentó que el Ministerio de Educación no tenga en esa materia una política propia.