Diputados


La Cámara de Diputados comienza a ponerle “sabor navideño” al acercamiento del fin de año, al iniciar los preparativos para adquirir los tradicionales bonos que obsequiará a los legisladores, definidos la víspera como “holgazanes” por el propio presidente del hemiciclo, Abel Martínez, quienes a su vez deberán distribuirlos en sus respectivas comunidades.


Conjuntamente también, la cámara baja ha anunciado los preparativos para comprar toneladas de productos comestibles que serán repartidos en el país con motivo, igual que los bonos, a las festividades navideñas.


Todos los años, en ocasión de la Navidad y Año Nuevo, los diputados reciben bonos navideños con valor para realizar compras en las principales grandes tiendas del país, con el interés de beneficiar a personas de escasos recursos, que casi siempre son seguidores y acólitos de estos legisladores.


El destino final de los vales o cupones, que se entregan en monto de cientos de miles de pesos a cada diputado, son objeto de serios cuestionamientos porque en algunos casos, anteriormente, se ha determinado el desvío de los mismos a otros propósitos poco transparentes.


Para esta ocasión, la Cámara de Diputados ha convocado a sendas licitaciones públicas para la adquisición de los bonos y para la compra de artículos comestibles a ser obsequiados por el organismo hacedor de leyes.


Las referidas licitaciones, con los correspondientes y pormenorizados detalles, aparecen publicadas en la página 3 de la versión impresa de El Nuevo Diario, edición de este miércoles 9.


Según las publicaciones, firmadas y autorizadas por la secretaría administrativa de la CD, en el caso de la licitación para los bonos, las propuestas técnicas tendrán apertura el 27 de octubre, mientras que para las propuestas económicas se hará 5 de noviembre.


En cuento a la licitación para adquirir artículos comestibles, la apertura de la propuesta técnica será el 26 de octubre, mientras que el diez de octubre se abrirá el sobre de la propuesta económica.


Reparto y reproche


Los aprestos para gratificar o beneficiar a los diputados se producen de manera paralela a un reproche que el propio presidente de la CD, Abel Martínez, les hace a sus compañeros, a quienes considera “holgazanes” por no asistir a las sesiones.


Este martes, Martínez se vio obligado a suspender los trabajos de la sesión debido a la apatía mostrada por los legisladores, quienes luego de varios llamados no se integraron al hemiciclo.


La sesión, convocada para las 10:00 de la mañana, fue levantada 30 minutos después, porque solo asistieron 79 diputados de una matrícula de 190.


Unos 111 legisladores, equivalentes al 58.42% de la matrícula, se mantenían en los pasillos y oficinas sin acudir al llamado.


La situación incomodó al presidente de la Cámara Baja, quien pese a la insistencia no logró reunir el quórum reglamentario de 50% más 1 voto.