Civiles


Al menos 28 civiles murieron y otros 17 resultaron heridos en un bombardeo lanzado hoy por la coalición árabe liderada por Arabia Saudí contra una población yemení cercana a la frontera de ese país, informó la agencia oficial de noticias Saba, que depende de los rebeldes yemeníes hutíes.


Según la agencia, helicópteros de la coalición militar bombardearon las viviendas de los civiles y, cuando los residentes huyeron del interior de los edificios, “les persiguieron y les bombardearon” de nuevo.


Los equipos de rescate y primeros auxilios siguen trabajando en estos momentos para trasladar a los heridos y la cifra de muertos puede aumentar debido a la gravedad de algunos casos, agregó la fuente.


Anteriormente, la agencia de noticias “Yaqin”, que también depende de los rebeldes chiíes, informó de que al menos 25 civiles fallecieron en ese ataque de la coalición en la población de Al Awared, en la zona costera de Medi, en el noroeste del Yemen.


Esta fuente aseguró que helicópteros Apache saudíes “persiguieron y asesinaron a los civiles”, coincidiendo con la versión ofrecida por Saba.


El pasado viernes, Amnistía Internacional (AI) exigió a la ONU en un comunicado una investigación sobre “las violaciones del derecho internacional humanitario y de los grandes abusos de derechos humanos cometidos por todas las partes” en el conflicto del Yemen.


Además, acusó a Arabia Saudí, al Gobierno yemení y a otros miembros de la coalición de intentar bloquear el establecimiento de una investigación de Naciones Unidas al respecto.


Más de 2.100 civiles, incluidos al menos 400 niños, han muerto en el conflicto, que ha provocado una grave crisis humanitaria y el desplazamiento de 1.400.000 personas, según la ONU.


Riad lanzó una operación militar en el Yemen el pasado marzo contra los rebeldes chiíes, que expulsaran al Gobierno del presidente yemení, Abdo Rabu Mansur Hadi, de la ciudad meridional de Aden, donde ya ha regresado el mandatario.


Los bombardeos de la coalición árabe-suní han golpeado en muchas ocasiones objetivos civiles, causando víctimas entre la población en zonas bajo control de los rebeldes, especialmente la capital Saná.