Dominicanos


Una banda integrada por 25 personas, presuntamente dirigida por dominicanos, entre los cuales hay cinco familiares inmediatos, fue capturada por agentes antinarcóticos de la fiscalía de Brooklyn y la Fuerza de Tarea de la policía en ese condado.


La banda, según el fiscal del distrito, Kenneth Thompson, vendía hasta $1.5 millones de dólares al año.


El líder del grupo fue identificado como José Taveras, quien junto a su madre, Haydee Cordero; su hermana, Sheila Taveras; un hermano, Jossie Taveras y dos primos, Gustavo Taveras y Christian Rodríguez, se dedicaba, según la acusación, a traficar la heroína en cajas de cereales.


Parte de los integrantes de la banda fueron arrestados en un apartamento del edificio 778 de la avenida Driggs, desde donde se llevaban a cabo las operaciones callejeras, añadió el fiscal Thompson en una conferencia de prensa en la que ofreció amplios detalles de la operación denominada “South Side” (Lado Sur). Añadió que el apartamento era el epicentro del tráfico de la heroína.


Las autoridades dijeron que la hermana de Taveras transportaba la droga, la madre depositaba el dinero en una cuenta de banco, mientras que el hermano y ambos primos eran proveedores.


La alegada banda vendía un total de US$10,000 dólares a la semana en suburbios del Sur de Brooklyn, Staten Island y Queens.


A la heroína le pusieron nombres como “Gucci”, “Scorpio”, “Hora de Energía” y “Golpe de Gracia” y la movían en cajas de los cereales “Apple Jack”, de acuerdo con la acusación.


“Aparecía como insospechado, pero lo que estaba dentro de las cajas de Apple Jack, era mortal”, dijo el fiscal Thompson.


Las drogas, de acuerdo con el reporte, fueron vendidas a granel por Taveras, de 24 años, a Jason Collazo, que trabajaba como consejero para narcotraficantes convictos en un Centro Comunitario de la Corte de Manhattan, donde se desempeñaba como supervisor de servicio a la comunidad de Staten Island, y utilizaba los teléfonos de la corte para coordinar las ventas.


Collazo, de 36 años, alegadamente pasaba la droga a Michael Mineo, que tenía una solicitud pendiente para convertirse en un consejero de drogas para el estado en Staten Island.


Los 25 sospechosos detenidos fueron acusados formalmente de 368 cargos y cada uno enfrenta hasta 25 años si es declarado culpable de conspiración.


También fueron imputados con una serie de cargos que incluyen la venta criminal de sustancia controlada, posesión criminal de una sustancia controlada y lavado de dinero.


Taveras se declaró “no culpable” ayer jueves en la Corte Suprema Estatal de Brooklyn y fue remitido a la cárcel a la espera de una audiencia de fianza fijada para el martes de la semana próxima.


El fiscal Thompson dijo que su oficina aún no ha determinado el origen de la heroína o si era responsable de los fallecimientos de adictos en Brooklyn, que consumieron la droga.


La fiscalía comenzó la investigación después de recibir una confidencia de un informante en 2014, explicó el fiscal Thompson.