Sobreviviente


Los excursionistas del Monumento Nacional de las Arenas Blancas en Nuevo México reciben advertencias de las condiciones del desierto y se les solicita tomar precauciones. En el verano, eso incluye tomar mucha agua y descansar frecuentemente, ya que la temperatura supera los 40 grados.


Esas condiciones climáticas fueron las que terminaron con la vida de una pareja francesa que recorría las dunas del camino Alkali con su hijo de nueve años. Tanto la madre como el padre no soportaron las altas temperaturas y fallecieron de insolación, pero colapsaron en diferentes puntos del camino, dijo el alguacil local.


La madre iba de regreso cuando dejó de sentirse bien y murió de camino al auto. Sin saber que había perdido el conocimiento, padre e hijo continuaron, pero el hombre también se desmayó y murió; el niño hijo quedó a su lado, dijo el alguacil del condado de Otero, Benny House.


A pesar de su deshidratación, el niño sobrevivió. Pero pudo no haberlo conseguido si la comisaría no hubiese ido a ayudar a su madre.