Semidesnudas


El gobernador y el alcalde de Nueva York, Andrew Cuomo y Bill De Blasio, respectivamente, reaccionaron en contra de la exhibición pública semidenudas de jóvenes americanas, hispanas, y europeas, en la Plaza de Time Square, frente a frente al consulado dominicano.


Las bellas jóvenes solo visten una tanguita, y a muchas de ellas casi se les visualiza su parte íntima, y con el resto del cuerpo desnudo y pintado con los colores de la bandera norteamericana.


El gobernador Cuomo expresó que las mujeres en esas condiciones están infringiendo la Ley y debilitan los esfuerzos por mantener el ambiente familiar en la zona turística, donde asisten decenas de miles de personas diariamente.


Mientras que el alcalde De Blasio ha manifestado que “es un error” y como progresista que cree en las libertades civiles, entiendo que hay aquí un desafío legal”, y señaló que “es una práctica incorrecta” y la ciudad tomará medidas para corregir la situación.


Algunos de los dominicanos que van diariamente al consulado, antes de ingresar para renovar o adquirir documentos, cruzan la avenida para observar las jóvenes bien de cerca.


Los tribunales de Nueva York han dictaminado que las mujeres no pueden ser legalmente impedidas de hacer “topless” en público, siempre y cuando sea parte de una actuación, exhibición o espectáculo, a pesar de la objeción del Comisionado de la Policía, Bill Bratton.


Las mujeres alegan que actúan de manera legal, ¿no es un tipo de libertad en este país?, indican, así que no creo que vayan a ser capaces de hacer algo en contra de nosotras, pero pueden intentarlo, precisan. Muchas personas alegan que hay que enviarles un mensaje sano a los niños, y esto no lo es.


Las mujeres cobran hasta 20 dólares, equivalente a 900 pesos dominicanos, por tomarse una foto con el interesado. La competencia es cada vez más feroz por parte de los transeúntes, visitantes y forasteros en obsérvala de cerca. Algunas de ellas están acompañadas por hombres musculosos para asegurar que nadie engancha una foto libre o se cuela un selfie.


El respeto es obligatorio, nadie se propasa ni hace gestos provocadores ni insinuadores detonantes, porque las consecuencias serían gravísimas con la Policía y la Justicia.