Presidente


El presidente de Guatemala, Otto Pérez, fue acusado ayer viernes por la fiscalía de liderar una mafia de defraudación fiscal en el país, horas después de que su exvicepresidenta, Roxana Baldetti, fue arrestada por su posible participación en esa red de corrupción.


Con la evidencia, la Fiscalía General y una comisión de la ONU contra la impunidad en Guatemala presentaron a los tribunales un pedido de antejuicio contra el mandatario para que pueda enfrentar la justicia por los delitos de asociación lícita y cohecho pasivo.


“Hasta el momento de hoy encontramos en toda la organización y organigrama (de la defraudación) la muy lamentable participación del señor presidente de la República y la señora Roxana Baldetti”, afirmó el comisionado de la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (CICIG), el exmagistrado colombiano Iván Velásquez, en una rueda de prensa junto a la fiscalía.


Precisó que intervenciones telefónicas realizadas como parte de las investigaciones incluían referencias a “el uno” y “la dos”, que corresponderían a la participación de Pérez y Baldetti en el esquema que cobraba sobornos para evadir el pago de impuestos aduaneros.


Poco después el mandatario aseguró que dará “la cara” para responder a las acusaciones.


“Tenemos que enfrentar la situación, estamos dando la cara y vamos a seguir dando la cara, tenemos que conocer cuáles son las situaciones y en su momento tenemos que pronunciarnos”, dijo Pérez a periodistas en el departamento de Zacapa, unos 170 km al este de la capital.


Evitó de todas formas profundizar sobre el tema al indicar que desconocía la acusación y tampoco respondió al ser consultado sobre si renunciará al cargo por la denuncia.