Oraciones


Residentes en las comunidades más afectadas por el precario servicio de agua potable que se atribuye a la sequía recurren a la oración para pedir a Dios que mande la lluvia. 


En la mañana de este jueves, un grupo de evangélicos se trasladó hasta el embalse Tavera-Bao y allí comenzó a orar. Mientras, en el municipio Tamboril y el distrito municipal de La Canela decenas de feligreses con la imagen de la virgen y otros con cruces recorren las calles y mediante oraciones y cánticos piden a Dios terminar con la sequía.


La Canela no solo carece de acueducto, sino que debe consumir el líquido del canal de riego. Esa misma problemática enfrentan sus vecinos, los moradores del distrito municipal de Hato del Yaque que han visto como con la sequía sus problemas se han agravado.


En ambas comunidades, los feligreses han realizado al menos tres procesiones desde la pasada semana.