Papa


El papa Francisco aprobó hoy el decreto que reconoce el martirio del obispo sirio-católico Flaviano Michele Melki, asesinado durante la persecución a la que fueron sometidas las minorías étnicas y religiosas por el Imperio otomano hace un siglo.


La aprobación del decreto, que previsiblemente implica una rápida beatificación de Melki, se produjo durante un encuentro privado entre el papa y el prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, Angelo Amato, informó la Santa Sede.


El nuevo mártir era miembro de la Fraternidad de San Efrén y obispo de Djézireh de los Sirios.


Nació en 1858 en Kalaat Mata, en la actual Turquía, fue asesinado “por odio a la fe” en Djézireh, en territorio turco, el 29 de agosto de 1915.


El postulador de la causa, Rami Al Kabalan, dijo a Radio Vaticano que el nuevo mártir “desempeñó un rol fundamental a la hora de animar a la gente a defender su fe contra las dificultades de la época, durante las persecuciones del Imperio Otomano”.


En este contexto, los otomanos trataron de convertirle al Islam a lo que él se negó, explicó Al Kabalan, por lo que fue asesinado.


“Hay una frase suya que siempre me ha tocado el corazón. Ellos querían convertirle al Islám y él dijo: “defiendo mi vida hasta con la sangre”, recordó el postulador.


La cuestión de las persecuciones las a minorías étnicas y religiosas durante el Imperio Otomano, en particular durante la I Guerra Mundial (1914-1918), supuso recientemente un conflicto diplomático entre la Santa Sede y Turquía ya que el papa mencionó en un sermón el término “genocidio armenio”, algo que Ankara rechaza.


Tras las palabras del pontífice, las autoridades turcas convocaron al nuncio en Ankara y llamaron a consultas a su embajador ante la Santa Sede.


El Vaticano se limitó a “tomar nota”, en palabras del portavoz, Federico Lombardi, con el fin de evitar la polémica.