OEA


Luego de que el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, pidiera disculpas a la República Dominicana por ese organismo haber validado la intervención de 1965, diversas personalidades del país entienden que fue saldada una deuda pendiente, mientras otros consideran que eso no es suficiente.


El ministro de Interior y Policía, José Ramón Fadul, calificó las declaraciones de Almagro como un acto de reflexión y de mea culpa. “No sólo reconoció la deuda pendiente que tiene la OEA con la República Dominicana, ante nosotros en el país, sino, sino también ante el mundo entero”, dijo.


De su lado, el presidente del Tribunal Constitucional, Milton Ray Guevara, consideró insuficientes las disculpas, aunque dijo que más vale tarde que nunca. “Tardías, pero más todavía, tienen que ser imparciales e independientes, y no estar condenando la República Dominicana sin ver la realidad de este pueblo”, apuntó.


En cambio, el exrector de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM), Agripino Núñez Collado, consideró las declaraciones de Almagro como una especie de reconocimiento al país, después de que se produjeran atropellos verbales en los últimos días.


“Esperamos que mientras él esté aquí, que él mismo observe que todos aquellos presagios que había anunciado, sólo estaban en su mente”, manifestó.


El presidente de la Junta Central Electoral (JCE), Roberto Rosario, se limitó a señalar que el pueblo dominicano debe sentirse satisfecho, ya que por primera vez la OEA le ha pedido disculpas.


Mientras, la diputada independiente Minou Tavárez Mirabal sostuvo que las palabras del secretario general de la OEA constituyen un acto de reivindicación histórica que era necesaria. “Me parece importante el momento en que lo ha hecho, es una deuda pendiente que la OEA tiene con el pueblo y la soberanía dominicana”, puntualizó.