Cuba


Un grupo de constructores prepara el escenario en la Plaza de la Revolución clavando maderas, otra brigada asfalta la avenida donde está instalada una iglesia jesuita que por años no tuvo mantenimiento y la Catedral está siendo remodelada. Los cubanos comienzan los preparativos para dar la bienvenida al papa Francisco en septiembre.


“Si pudiera tener al frente al papa le diría que ruegue por la prosperidad de Cuba y por muchas bendiciones”, dijo a The Associated Press Sara Betunez, una jubilada de 70 años, quien destacó el papel de Francisco como facilitador del relanzamiento de las relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos. “Es una gente (el papa) muy progresista”.


Mientras en el centro de la ciudad se pintan las vías por donde pasará el papa, en las afueras se comenzó a construir el primer templo católico desde el triunfo de la revolución de los tres aprobados por las autoridades cubanas al calor de un mejor entendimiento con la Iglesia católica.


Ubicado en Bahía, un complejo al este de La Habana y compuesto por edificios de 12 pisos construidos como una suerte de ciudad dormitorio tras el triunfo de la revolución, el nuevo templo se llamará “Juan Pablo II” en homenaje al papa cuya gira por Cuba en 1998 marcó un periodo de cada vez mayor importancia política de la Iglesia en la nación caribeña.


“El terreno fue entregado por Raúl (Castro)”, explicó a AP Mario Caballero, jefe de la brigada de trabajadores que se afanaban esta semana por avanzar las obras de lo que será la parroquia. “Es una nueva etapa de las relaciones iglesia-gobierno”, señaló.


El papa llegará a Cuba el 19 de septiembre y ofrecerá una misa en la Plaza de la Revolución. También se entrevistará con jóvenes y prelados y hará una visita de cortesía al presidente Raúl Castro, con quien Francisco se reunió en el Vaticano en mayo.


El 21 se dirigirá a las orientales provincias de Holguín y Santiago de Cuba, donde se venera a la Virgen de la Caridad del Cobre, patrona de Cuba y santa respetada tanto por católicos como por la enorme cantidad de feligreses de la Santería, la religión sincrética mayoritaria en la nación caribeña y que ve en esta deidad a Ochun.


Desde allí el pontífice se dirigirá a Estados Unidos.


El lunes Castro se reunió con el cardenal Jaime Ortega para evaluar los preparativos de la visita papal.


“Se acerca la fecha y se debe ajustar la agenda. Tal vez el papa podría visitar un hospital o una cárcel, tal como es su característica”, indicó a AP Enrique López Oliva, profesor de Historia de las Religiones de la Universidad de La Habana. “Este es un papa tan importante como Juan Pablo II, que lo fue durante el desplome del campo socialista. Este es un papa del nuevo contexto y ha buscado un acercamiento con el movimiento progresista”.


Cuba y la Iglesia católica se enfrentaron tras el triunfo de la revolución cubana en 1959 cuando la institución apoyó a los grupos opositores y las nuevas autoridades comenzaron a perseguir a los religiosos. Sin embargo, en los noventa se produjo una importante apertura que llegó a su clímax con el viaje de Juan Pablo II.


Benedicto XVI viajó en 2012, por lo que la visita de Francisco será la tercera de un pontífice en 18 años.