Crimen


La muerte a tiros de la joven Franchesca Lugo, el más reciente crimen de una cadena de homicidios que estremecen y arrinconan al país, al parecer resonó en las paredes del Palacio Nacional, provocando la reacción del Presidente de la República, dando muestra de indignación frente a una criminalidad que desborda los límites y mantiene en espanto a cualquier mortal.


En una clara preocupación por la delicada y grave situación de la inseguridad ciudadana en el país, el presidente Danilo Medina acaba de recurrir al recurso de implorar a Dios para que venga en ayude de combatir la violencia que afecta a los dominicanos.


El jefe de Estado expresa su inquietud y malestar por los acontecimientos de violencia y crímenes que sacuden a la República Dominicana, en una comunicación que envió a los familiares de la joven estudiante de comunicación social acribillada a tiros en un intento de robo, la madrugada del pasado viernes en el Malecón de la capital.


Medina –en dicha comunicación, deja claro la admisión por parte del gobierno que la paz y la armonía han desaparecido de las calles del país.


“Confiamos, con la ayuda de Dios, en lograr que la violencia sea desarraigada del país, para que la paz y la armonía vuelva a reinar en cada rincón de nuestro territorio”, dice el presidente mandatario en la misiva.