Profesor


La Audiencia Provincial de Madrid condenó a seis años de prisión a un profesor de un colegio de Arroyo Molinos por abusar de tres menores en el centro realizándoles tocamientos en el aula y en los baños de los docentes.


Según el fallo de la sección sexta de la Audiencia, entre septiembre del 2011 y marzo del 2012 el condenado, Jose Luis F., realizó tocamientos a las menores en diversas ocasiones e incluso llegó a encerrarlas en el baño de profesores.


El hombre aprovechaba también los descansos de recreo, cuando el resto de alumnos salían al patio, para llamar a las niñas y abusar de ellas.


Una de las menores, de 9 años de edad, recibió tocamientos en el propio aula por fuera y por dentro de la ropa al acercarse a la mesa del profesor y, en otra ocasión, al indicarle que le dolía la tripa.


Jose Luis F. ha sido condenado también a libertad vigilada por un tiempo de cinco años y a la inhabilitación del ejercicio de la docencia durante cuatro años tras su salida de prisión, todo ello por un delito de abusos sexuales a menores.


Además, deberá indemnizar con 6.000 a cada una de las niñas por daños morales y no podrá aproximarse a una distancia inferior a 500 metros de su domicilio, colegio o cualquier lugar frecuentado por las mismas ni comunicarse con ellas por cualquier medio en un periodo de siete años.


El tribunal considera “plenamente creíbles y veraces” las declaraciones de las menores ante el juzgado de instrucción relatando los hechos, que luego contaron a sus padres y éstos a los responsables del centro.


Además, incide en que el propio acusado reconoció en el juicio que las tocó a las menores en la tripa cuando, según su versión, se quejaban de dolores en esa zona.


Sin embargo, el profesor negó haberlas tocado en otros lugares y dijo que las niñas malinterpretaron sus gestos, hechos “sin mala intención”.


El hombre aseguró que cuando las menores se acercaban a la mesa del profesor y para crear un “clima de confianza”, les ponía la mano en la espalda y, sin darse cuenta, bajaba la mano hasta el final de la espalda, una versión a la que el tribunal no da credibilidad.


Para los jueces, aparte del reconocimiento parcial de los hechos, es incriminatorio la declaración en el juicio del director del centro El Torreón, que dijo que en una reunión el condenado les reconoció que tocaba a las niñas por debajo del pantalón y en alguna ocasión las había llevado al baño.