TokioEl Gobierno nipón considera hacer más modificaciones en el diseño del nuevo estadio olímpico de Tokio ante el aumento de las críticas desde diversos sectores debido a su magnitud y coste excesivos, anunciaron hoy fuentes del Ejecutivo.


El Gobierno contempla “cambios en el diseño” del coliseo o una extensión de su período de construcción como opciones para reducir los costes del proyecto, que se han duplicado con respecto al presupuesto original, señalaron las citadas fuentes a la agencia nipona Kyodo.


El Ejecutivo pretende hacer frente así al creciente rechazo popular contra el proyecto de la arquitecta angloiraquí Zaha Hadid, debido a su elevado coste y su diseño no adaptado al entorno urbano del recinto, que se construirá sobre el antiguo estadio de los JJOO de Tokio de 1964.


El 81 por ciento de los ciudadanos japoneses se opone a la construcción del estadio que será la sede central para los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, mientras que sólo un 13 por ciento es favorable, según los resultados de una encuesta realizada por la cadena estatal NHK.


En las últimas semanas también se han intensificado las críticas de medios nacionales, miembros del Ejecutivo nipón o reconocidos arquitectos, después de que la entidad propietaria del recinto, el Consejo de Deportes de Japón (JSC), confirmara que su coste ascendería a 252.000 millones de yenes (1.855 millones de euros/2.063 millones de dólares).


Además, el proyecto ha enfrentado al Gobierno central nipón con las autoridades metropolitanas de la capital japonesa a cuenta de la parte de dinero que cada institución deberá aportar para su construcción.


El pasado mayo, el Gobierno ya introdujo en el proyecto original las modificaciones de retirar su techo retráctil y reducir el número de asientos fijos desde los 80.000 hasta los 50.000, con el fin de abaratar y acortar el tiempo de construcción.